viernes, 23 de diciembre de 2011

LOS DISFRAZADOS

Estamos todos disfrazados de personas.
Muchos incluso, disfrazados de “buenas” personas.
Lo más divertido además, es que lo creemos.
No hallamos de momento, otro disfraz.
Pensamos que somos originales. Mentira.
Nos disfrazamos de gente decente, inteligente,
Así podemos construir alteridad
Y odiar el disfraz de los otros, a quiénes consideramos inferiores,
Negros, basura, escoria.

Somos una amalgama, maniquea.
No tenemos entidad, y damos mucha risa.
Somos risibles. Cuando no somos pestilentes.
Estamos todos disfrazados de personas.
Es el único modo de pervivir.
Así seguramente, duraremos más.
No tenemos opción, es la verdad.
Nos sentimos bien mirando los dramas del mundo.
Despreciamos a los negros. Eso nos hace sentir mejor.
Creemos que nuestro disfraz tiene alguna valía.
La escoria de la humanidad nos mejora.

Nos creemos mejores.  Es un error.
Mostramos orgullosos nuestro disfraz.
Por momentos hasta nos olvidamos, y creemos que somos el disfraz.
Somos  muy cómicos. Cuando no somos lamentables.
Estamos todos disfrazados de personas.

Muchos incluso, disfrazados de “buenas” personas.
La fiesta de disfraces se ha vuelto aburrida.
Todos nos disfrazamos de lo mismo en la actualidad…

En realidad, ya no quedan disfraces.

Lo que si quedan son entes disfrazados,
Que en sustancia son iguales, pero que simulan ser distintos,
Y que le otorgan más relevancia al disfraz, que a sí mismos.


Martín Moreno

No hay comentarios:

Publicar un comentario