Seré prolijo y elegante
Me mostraré interesado
Revisaré los estantes
Con mi rostro preocupado.
Ajustaré mi corbata
Y mi traje almidonado
Mientras mi lengua insensata
Se callará con candado.
Aceptaré toda norma
Seré pulcro y eficiente
Me adaptaré a toda forma
Seré bueno y diligente.
Me veré tan concentrado
Con mis ojos fijamente
Recorreré mi teclado
Pero mi alma estará ausente.
Razonaré los problemas
Muy fruncido el entrecejo
Repetiré muchos lemas
Y me volveré más viejo.
Calcularé mucho el tiempo
Me olvidaré de las horas
Ocultaré mi lamento
Me escaparé del ahora.
Seré casi otra persona
Tan sumisa una monada
Invertiré mis neuronas
En fugarme de la nada.
Con un disfraz tan perfecto
Podré soportar los días
Del sistema que en efecto
Se alimenta de mi vida.
Sólo después de las seis tendré permiso de vivir.
Entonces guardaré mi disfraz hasta mañana.
Hasta mañana a las nueve en punto.
Martín Moreno
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