El otro me molesta.
Me hace falta.
Me persigue.
Me mira.
Me juzga.
Me perturba.
Influye sobre mí.
El otro existe.
O deja de existir.
Odio al otro.
De vez en cuando lo quiero, un poco.
No quiero a ningún otro.
Extraño un poco a algún otro.
El otro me comprende a veces.
El otro es un boludo, generalmente.
Al otro hay que matarlo.
El otro me hace bien.
El otro no existe.
El otro no me registra.
El otro no me importa.
O me importa demasiado.
Tanto me importa, que no tolero la estupidez, o la indiferencia del otro.
Se dará cuenta el otro, que yo soy yo?
Por qué me cuesta tanto definir al otro?
Qué clase de otro soy yo para los otros?
Cuál de todos los otros...será alguna vez, un otro, para mí?
Martín Moreno.
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