Viene un boludócrata e intenta hablar...
El auto, la plata, los gastos, la ropa....lo mal que anda todo.
Intento huir. Lo consigo a veces. A veces no.
Esquivo, gambeteo, todo lo que puedo.
Viene otro boludócrata y lo mismo...
La casa, el puesto, la jerarquía, la plata....los impuestos "malditos"
Los populismos, la inseguridad, el despilfarro...sigue hablado...
Intento huir. Disimulo todo lo posible.
Nada tenemos en común. Ni siquiera un buenos días, buenas tardes.
Para qué negarlo?
No los aguanto ni un poco, aunque algunos ni lo sospechan...
Simplemente les regalo mi ausencia, que es lo mejor para ambos...
Ahí viene un boludócrata y la sigue. Siempre lo mismo.
Me escapo nuevamente.
Y así, y así...en esta fatídica boludocracia.
Martín Moreno.
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