martes, 17 de febrero de 2015

LOS QUEBRANTADORES

Trabajan día y noche.

No descansan.

Se especializan es erosionar la fe ( sobre todo la de los otros)

Su tarea es demoler todo aquello que no les agrada.

Son pacientes, metódicos, determinados.

No pierden la compostura, ni la frialdad.

Se apasionan poco. O nada.

Odian con educación y cálculo.

Perseveran, cautelosamente.

Nunca pierden el paso.

La verdad que profesan es sagrada.

Pero la que no comparten, es intolerable.

Se dedican a quebrantar todo lo que no les conviene.

Ideas, palabras, banderas, religiones, convicciones, colores, lo que fuere.

Si no les gusta, lo quebrantan.

Cuentan con tiempo, espacio, paciencia, recursos, maneras...

Ante semejante embate, quedan sólo dos alternativas:

O sumarse a los quebrantadores.

O dudar un poco, y  redoblar la convicción en lo quebrantado.

Todavía me anoto en la segunda.


Martín Moreno.

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